Migraciones de México
El flujo migratorio de México a Estados Unidos (EE.UU.) ha aumentado notablemente en décadas recientes. Este flujo es mayormente indocumentado, propiciando riesgos tanto para los migrantes como para el país receptor. A pesar de que la migración se percibe como un tema de seguridad, generalmente es resultado de factores económicos, laborales y proximidad geográfica, que se sostienen por redes sociales.
La migración representa un tema de seguridad para EE.UU., ya que a través de su frontera no solo se da la migración laboral, sino también el tráfico de drogas, armas, personas y potenciales terroristas. Este dilema requiere cooperación bilateral para regular los flujos migratorios con el fin de satisfacer la demanda de fuerza laboral en EE.UU., en lugar de criminalizar a las personas migrantes.
Por otra parte, se puede identificar al aumento de la migración que va de México hacia los Estados Unidos como uno de los efectos más desastrosos de las recurrentes crisis económicas y del pobre desempeño económico en el país expulsor.
Los efectos perniciosos de la globalización neoliberal se pueden percibir en México en el caso de los salarios y remuneraciones de la clase trabajadora. Los trabajadores en México han testificado la caída de sus ingresos en el periodo 1980-2000.
Para el último año del siglo XX, el salario mínimo representaba, en términos reales, tan solo una tercera parte respecto a 1980. Los salarios de jurisdicción federal en 2000 eran similares en términos reales a la mitad de los prevalecientes en 1980. En este sentido, la dificultad para obtener empleo decente ha conducido a muchos trabajadores desempleados a la migración y a la economía informal
